Golf Escocia

Formamos una pequeña familia creada sólo para guiar a los golfistas interesados sobre como disfrutar este maravilloso deporte en la cuna del golf. Nuestra misión es y será que jugar al golf en Escocia sea un viaje inolvidable para todo aquel que quiera vivir esta magnífica experiencia. Si aún no está decidido le contamos el por qué debe jugar al golf en Escocia.

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¿Por qué jugar al golf en Escocia?

Son muchos los motivos que hacen a Escocia la tierra del golf, pero si destaca por algo en especial es por ser la cuna de este deporte. Por las verdes zonas costeras escocesas se empezó a practicar el golf hace ya quinientos años. Por lo que no es de extrañar, que el campo más antiguo del mundo se encuentre en suelo escocés, se trata del Old Course de St. Andrews.

Una visita a Escocia le adentrará de lleno en la historia del golf, un viaje al pasado que se puede realizar de diversas formas en los campos de golf escoceses. Por un lado, puede conocer curiosas formas por las que el golf se convirtió poco a poco en el deporte que es hoy en día. Pero sin duda alguna, Escocia destaca por haber vivido en primera persona algunos de los momentos más apasionantes de la historia del golf, teniendo al The Open Championship como principal culpable, pero también como testigo de la Ryder Cup y de diversos torneos del European Tour.

Es también aquí donde se rigen las reglas de golf a nivel mundial, en consenso con la USGA, pues de los campos escoceses salieron algunas de las reglas y normas de juego actuales. Curiosa es la leyenda sobre la forma de establecer la duración de una ronda de golf, ya que se dice que dieciocho hoyos son los chupitos que hay en una petaca de whisky escocés. Según esta leyenda, los escoceses bebían después de cada hoyo y la cantidad de líquido terminó en ese curioso número. Pero esto puede ser tan sólo un mito al igual que la historia del monstruo del Lago Ness o los fantasmas de sus castillos.

La historia dice que fue St Andrews quien cambió su recorrido de veintidós a dieciocho hoyos en 1764, un menor número de hoyos mejoraba el mantenimiento de los mismos, y no fue hasta 1870 cuando el resto de los campos de golf lo empezó a imitar. Estableciéndose así, a nivel mundial, dieciocho hoyos como el total de una ronda de golf. Fue en las reglas emitidas en 1858 por la Royal&Ancient, con sede en St Andrews, cuando se comenzó a utilizar este número de hoyos de forma oficial. Fue también en Escocia donde se ubica en el tiempo el primer hoyo en uno en un torneo profesional, a manos de Tom Morris en el Open de 1868.

Todas estas curiosidades son un aliciente perfecto para un viaje de golf al corazón de este deporte. Pero sin duda, lo que los amantes al golf podrán experimentar es la sensación de un pequeño ‘déjà vu’. Si viajan a Escocia pasearán por las mismas calles que durante años sus ídolos golfísticos han disfrutado, mientras peleaban por el cetro del golf mundial, y que el resto de los jugadores de golf sólo pueden admirar desde su sofá.

De entrada, viajar a Escocia para jugar al golf le dará la posibilidad de conocer cinco de los nueve campos de la rotación del The Open Championship. Quién no recuerda las imágenes de los mejores golfistas del mundo luchando por alzarse con la Jarra de Clarete en el Old Course de St AndrewsMuirfieldRoyal TroonCarnoustie  o Turnberry.

Recordará también algunos golpes míticos de jugadores españoles al leer algunos de esos nombres. Como olvidar el putt, de escasos tres metros, marrado por Sergio García en el hoyo dieciocho de Carnoustie y que habría sido su primer Open. O el famoso golpe desde un improvisado aparcamiento de coches de Severiano Ballesteros en su primera victoria en el The Open Championship de 1979, celebrado en Royal Lytham & St. Annes Golf Club. En el mismo club también ganaría en el año 1988. Sin embargo, la conquista más emotiva de su tridente de jarras de clarete fue la victoria en 1984 en las verdes calles del Old Course de St Andrews.

Jugar al golf en Escocia también le otorgará sabiduría golfística, ya que para disfrutar de este deporte en los links escoceses deberá aprender una serie de golpes que sólo entre sus greens podrá conocer. Los putts de cuarenta metros, los rodados kilométricos o los que se hacen con la madera tres. Pero lo que no deberá dejar de aprender es el famoso ‘scottish shot’, un golpe bajo y penetrante para que el viento no mande su bola lejos de su objetivo

Y es que el golf en Escocia es adictivo. Ya se dieron cuenta de ello en 1457 cuando el golf fue prohibido en tierras escocesas porque interfería con el entrenamiento militar de la población. Hasta en dos ocasiones más se tuvo que prohibir su práctica, en 1471 y 1491, demostrando así la gran acogida de este deporte en el país. Una adicción que con el paso de los años se convirtió en fenómeno mundial, pero que es en los campos de golf de Escocia donde tiene su razón de ser.